Y, sin embargo, contento

Hoy quiero recomendaros mi última lectura, “y, sin embargo, contento”, de Javier Arcas González.
No os negaré que descargué este libro al iPhone diciéndome algo como “este libro es uno de estos libros ideales para leerlo en la amaca, en compañía de alguien querido, de las olas del mar y de un mojito”, y vaya desilusión la mía, me ha llevado buena parte del verano leerlo, digerirlo, saborearlo, pensarlo y como no, ¡disfrutarlo como un enano!!!!
Y es que me ha dado tanta nostalgia el sumergirme en estas páginas y recordar aquellos finales de los 90, con Gala cantando el “freed from desire”, los héroes llamando a la avalancha y Prodigy hablando de un fuego que comenzaba, que ha saltado en mí la chispa adecuada…
Este libro se desarrolla algunos años después de mis andanzas en el bachillerato noventero que estrenamos en Priego de Córdoba algunos soñadores incondicionales y algo más al norte, en la ciudad de Vigo. La novela tiene lugar en el otoño de 2011, en una clase de primero de bachillerato, con los típicos alumnos y sus roles, con los problemas de la adolescencia y sus miedos, con los sueños que uno posee a esa edad en que aún pensamos que aun siendo pequeños, podemos comernos el mundo para merendar. Este libro me ha sabido a mis primeros botellones, a gamberradas y secretos, a motes y agravios, a amores y celos, este libro me ha hecho pensar que todavía queda en mí algo de adolescente y quizás yo, erróneamente, trataba de echarlo a fuera, porque no sé donde ubicarlo en el puzle de mis días, esta historia desprende teatro e ilusión, magia y artistas, sonrisas y lágrimas, versos y fábulas, ¡este libro es un error no leerlo!
Ver sinopsis del libro
David Gámiz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *