Soneto a la distancia

La distancia que existe entre nosotros
no pueden recorrerla los aviones,
pues si bien surcan los mares en segundos,
no saben aterrizar en corazones.
La distancia que a nosotros nos separa
no entiende de fronteras ni visados,
mas sabe que carente de palabras,
estamos sin remedio condenados.
Y yo no soy piloto, ni lo intento,
ni quiero forzar un aterrizaje,
solo sé que estoy loco de contento
porque aveces creo que inicio un nuevo viaje,
y otras veces, tan ligero de equipaje,
ansioso de volar, soy quien lo invento.

David Gámiz

abril 20, 2015

Etiquetas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *