Quédate

Suelo, los días que el trabajo me lo permite, después del almuerzo, coger alguno de los discos recomendados por Spotifi, cargarlos como lista de reproducción y escucharlos.
Normalmente, a la segunda o tercera canción, ando en el cuarto o quinto sueño, despertando con la sexta melodía, en el séptimo cielo y repitiéndome ocho o nueve veces que algún día escucharé diez canciones sin dormirme.
Curiosamente, hoy ha sido una de las primeras veces en que los ojos no han hecho amago de cerrarse y han respondido a la llamada de alguien que les ha gritado ¡Quédate!
Tras el “quiero que vuelvas” con el que comenzó todo, ya supe que aquel disco merecía la pena, y como no tenía ganas de “volver a empezar”, nuevamente a escuchar el disco tras la siesta, me preparé un té pensando que aquella banda prometía. Sus letras, transmitían algo más que lo que estoy habituado a escuchar, no sé porqué, desde el principio noté un cierto toque a música de la que siempre llevo conmigo en esas canciones, con esencias como de Marwan, Andrés Suárez…, y cantautores muy de mi onda.
“y yo”, que defiendo a quienes hacen esa música como una “fiera”, porque sin sonar a todas horas en las emisoras más conocidas ni tener promociones millonarias, se dejan el alma en lo que hacen, velando por que su arte esté a salvo como la “portería” de un buen cancerbero y recorriendo infinidad de kilómetros por llevarnos a los entusiastas de los productos que no se venden en lata algo de música fresca, me digo entre dientes muchas veces eso de “bendita mi suerte”, por tener acceso como hoy tengo a estos acordes.
Las notas van cayendo sobre el té como gotas de lluvia en un cristal, produciendo esa sensación de paz y sosiego para el que las escucha. Lo mismo aderezo el té con un tango, que le añado una pizca de nostalgia con un solo de voz y piano, o lo animo con una pieza de rock…, es “demasiado buena” esta combinación y el té se está terminando.
“Ya verás”, me digo, que vas a llegar tarde como no desconectes el ordenador. “Tiemblo” al pensar que según la persona que me solicitó que me quedara, todo lo que acabo de escuchar está “hecho con tus sueños”.
Vuelvo al trabajo con uno de los mejores discos del año bajo el brazo.
Quédate, de Funambulista.

David Gámiz

octubre 28, 2014

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