Grises aceras

Para escribirte lo que nunca se ha escrito
debí haberte dicho lo que nunca te dije,
mas no me atreví a hacerlo ni a pensarlo siquiera
Y me encuentro vacío en las aceras grises.
La luna no sabe o no quiere decirme
quién fue el culpable de que en algunas ocasiones,
dejáramos volar los sueños como cometas infantiles
y pensáramos, únicamente, en comernos a besos.
Noto cerca el verano, las calles se llenan,
algunos solo salen ahora a deleitarse con cuerpos semidesnudos,
yo sigo caminando a solas por las grises aceras
con la torpe esperanza de tropezarme contigo.
inquietas lagunas acuden a mi cabeza envejecida
Y la llenan de recuerdos y de melancolías inalcanzables,
tus manos ya no recorren mi cuerpo como lo hacían hace un año
y yo no soy aquel joven soñador y entrañable.
Llego a casa donde la ausencia de tu tanga me pregunta si te he visto
y yo le respondo que solo he hablado con grises aceras,
una ensalada baja en grasas me sonríe en el frigorífico
y un triste whatsapp ameniza mi espera.
Mañana volveré, tal vez pueda encontrarte,
o tal vez nuevamente visite las aceras.
Quizás regrese a casa, más bien pronto que tarde
y quizás siga teniendo soledad para la cena.

David Gámiz

junio 22, 2015

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