Personas medicina

El término personas medicina lo definió el DR. Bernabé tierno.
Las “personas medicina” son seres de luz cuya presencia serena, afable y acogedora se hace notar de inmediato. Su mirada está llena de entuasiasmo y de paz. Te sientes abrazado y valorado por la forma de tratarte, de escuchar, de encontrar siempre una salida airosa, de hacerte sentir bien.
Todo el ser de una “persona medicina” es luz: su sonrisa, su palabra, su actitud positiva, su capacidad para encontrar disculpas a tus errores y perdonarte las ofensas… Se quedan para siempre en la mente y en el corazón de cuantos tienen la suerte de toparse con ellas, aunque sólo sea una vez y por unos minutos.
No puedes olvidar su entusiasmo contagioso, su palabra mágica, euforizante y animosa que fue para ti como una inyección de vitaminas para sentirte más feliz, pero lo que no puedes tampoco olvidar es la alegría y las ganas de ser buena gente que contagia de inmediato toda persona de luz, porque por donde pasa todo lo transforma…
Evidentemente es cercana, sencilla, acogedora, generosa, pero muy humilde y vulnerable. Reconoce de inmediato sus defectos y limitaciones, te reconforta contándote cuántas veces fracasó, cómo es débil como el que más, pero a ti no se te escapará la grandeza de estas almas llenas de bondad, por muchos que sean sus defectos, limitaciones y fallos.
La alegría de dar y de compartir, su amor a la vida, a la naturaleza y al más pequeño de los seres vivos es tan evidente y cotidiano en estas personas tan llenas de humanidad que parece que sólo viven para disfrutar de la felicidad.
Aceptan la vida que les ha tocado vivir, pero la enriquecen y embellecen constantemente con su optimismo y su bondad. Las “personas medicina” pueden ser paz, y crean armonía por dónde pisan.
Yo creo que todos conocemos a alguien así, que un día, sin pensarlo, aparece en nuestras vidas y las modifica para siempre.
Párate a pensar un momento quienes son las personas medicina que tienes a tu alrededor y valóralas como tal.
David Gámiz

El mapa de tus sueños

Hoy he buscado en el mapa de tus sueños
el tesoro que ocultas a mis ojos,
la riqueza que albergan tus palabras
y las mareas que encierras en el pecho.
He tratado de ser quien descubriera
los secretos que de ti nadie conoce,
las lágrimas que lloras a escondidas.
las flores que no tienes y deseas.
Y fue en esa búsqueda constante
donde vi por primera vez el cielo,
al tener tus manos entre las mías,
la primera vez que te dije “te quiero”.
Y ahora estoy atrapado en tus tesoros,
navegando torpemente hacia tus brazos,
luchando con el vaivén de las mareas
y dispuesto a sucumbir en tus océanos.